Elementos para una (re)interpretación de las convenciones internacionales de drogas. Francisco E Thoumi

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Elementos para una (re)interpretación de las convenciones internacionales de drogas - Francisco E Thoumi Economía

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limita los poderes del gobierno federal a los enumerados, o sea, los que los estados soberanos transfieren al gobierno federal. Estos son principalmente la defensa y la seguridad, el control del comercio internacional e interestatal y lo relativo a cuestiones monetarias relacionadas con la banca central y el presupuesto federal. Las limitaciones del gobierno federal para formular políticas nacionales de drogas, incluidas sus limitaciones para obligar a los estados a prohibir el consumo de drogas, se analizan en Thoumi (2014).

      9 Del sector de la salud.

      10 Véanse también: Musto, 1999, pp. 197-200 y McAllister, 2000, pp. 76-78.

      11 Todas las historias del SICD coinciden en dar crédito a Anslinger como una figura clave en su desarrollo. Por ejemplo, que “dominaría los esfuerzos estadounidenses (e internacionales) de control de drogas durante las próximas cuatro décadas. Un burócrata joven y extremadamente capaz, tenía un instinto político astuto, una voluntad de manipular y fabricar datos, y una capacidad para cultivar los medios de comunicación y las circunscripciones domésticas leales (‘Ejército de Anslinger’) y aprovecharlos para apalancar su agenda de control. Más pragmático de lo que la legión de detractores domésticos le dio crédito, su prioridad principal fue construir y mantener a la FBN como la principal agencia de drogas de los Estados Unidos. Esta meta en el tema de las drogas traicionó su celo moral, que fue superado por el deseo de proteger a la FBN y su soberanía sobre ella. En este sentido, era más un empresario burocrático que un empresario moral” (Collins, 2015, pp. 34-35).

      12 Había rechazado una propuesta del delegado británico Sir Malcolm Delevingne para establecer cuotas de producción, un tema que quedó abierto para ser decidido en el futuro.

      13 Esta droga es el clorhidrato de etilmorfina.

      14 La heroína puede reconvertirse en morfina.

      15 McAllister (2000, pp. 96-97) arguye que el tratamiento flexible a la codeína y el requisito de reportar las exportaciones solamente después de ejecutada la venta fueron concesiones a los países productores de drogas, especialmente para Alemania.

      16 Eric Einar Ekstrand era el jefe de la Sección de Opio y el autor de la carta.

      17 Carter y Mamani (1986) documentan en detalle esos usos.

      18 Las referencias a la demonización de la coca por parte de los españoles han sido frecuentes en la literatura latinoamericana sobre la coca. Cabe señalar que la masticación de coca no era la única práctica nativa demonizada. En América Latina del siglo XVI, los españoles demonizaron muchos aspectos de la cultura indígena hasta el punto de convertirse en anatema para estudiar la historia y la cultura de estos pueblos. Véase: González, 1997, pp. 51-55.

      19 Campesinos de las tierras altas que se vieron obligados a trabajar en plantaciones de coca en la selva malsana a poca altura sobre el nivel del mar.

      20 El libro de Gootenberg recoge la historia moderna completa de la cocaína basada en una profunda investigación archivística. Es una lectura obligada para cualquier persona interesada en entender la historia de los mercados legales e ilegales de cocaína.

      21 Este es el caso no solamente en los países con alta densidad de población amerindia como Bolivia, Perú y Ecuador, sino también en Colombia. Como ejemplo, De Roux (1990, pp. 11-12) relata un incidente que tuvo lugar en 1967 en el que siete colonos colombianos mataron a dieciséis indígenas y fueron exonerados porque “no sabían que matar indios era un crimen”.

      22 Lo que hoy se denomina base de cocaína.

      23 Como se muestra anteriormente, Perú no había firmado la Convención del Opio de 1925, su relación con la Sociedad de Naciones no había sido fluida y el diálogo se había interrumpido.

      24 La reserva boliviana tenía tres puntos: “1) Bolivia no aplica restricciones al cultivo de la coca o prohíbe los usos de las hojas de coca por la población nativa, 2) la exportación de las hojas de coca será objeto de control por el gobierno boliviano por medio de certificados de exportación, 3) El gobierno boliviano designa los siguientes lugares desde los cuales se puede exportar coca: Villazón, Yacuiba, Antofagasta, Arica y Mollendo” (Sociedad de Naciones, 1925, Cap. IV).

      25 Sin embargo, los visitantes al Bosque Nacional El Yunque en Puerto Rico pueden hacer senderismo en la trocha de la coca (Thoumi, 2015, p. 488).

      26 Véase: https://en.wikipedia.org/wiki/Carlos_Monge_Medrano.

      27 En su novela, La serpiente de oro caracteriza el uso nativo de la hoja de coca como un escape eufórico de la miseria opresiva de la vida en la sierra. Esta misma posición anticoca la articuló de manera más precisa y enfática en su siguiente novela El mundo es ancho y ajeno (Gagliano, 1994, p. 138).

      28 Alianza Popular Revolucionaria Americana.

      29 Hasta los estudios de Motta-Ochoa (2018) y Warren (2018), la “encuesta de campo” había sido aceptada en toda la literatura académica en inglés como la clase de estudio solicitado por el presidente Bustamante.

      30 Howard B. Fonda (Estados Unidos de América), presidente de la comisión, Vicepresidente sénior y director de Burroughs Wellcome and Co, vicepresidente y director de la Asociación Americana de Fabricantes Farmacéuticos; Jean-Philippe Razet (Francia), Inspector Jefe del Ministerio de Agricultura de Francia, director de la Oficina de Estupefacientes de Francia desde hacía veinte años; el profesor Frederic Verzar (Hungría), MD, profesor de Fisiología, exrector y decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Debreczen; y el Dr. Marcel Alfred Graxier-Doyeaux, profesor de Farmacología, Universidad Central de Venezuela, miembro permanente y ponente de la Junta para la Revisión de Especialidades Farmacéuticas, Ministerio de Salud y Asistencia Social de Venezuela.

      31 Bajo la ocupación estadounidense.

      32 Véase también McAllister, 2000, capítulo 6.

      33 De hecho, la dirección de la CND era referida en broma como el Trono de las adormideras (McAllister, 2000, p. 176).

      34 En ese momento, el auge farmacéutico de la segunda mitad del siglo XX apenas comenzaba y los opiáceos eran una fuente de ingresos importante para la industria farmacéutica.

      35 Informe: “Informational on Opium Production and Traffic by the Chinese Communists”, 18 de noviembre de 1950, FBNA/ACC170-74-5/Box121/File1230-1, 5a reunión de las Naciones Unidas #4 (1950-1).

      36 Observaciones del Representante soviético sobre la CND, 5 de mayo de 1952, FBNA/ACC170-74-5/Box122/File1230-1, 7a reunión de las Naciones Unidas #1 (1952).

      37 Observaciones de Anslinger, 8a reunión de la CND, abril de 1953, FBNA/ACC170-74-5/Box122/File1230-1, 8a reunión de las Naciones Unidas (1953).

      38 Disponible en https://www.unodc.org/unodc/en/data-and-analysis/bulletin/bulletin_1953-01-01_3_page015.html. Este párrafo también se publicó casi textualmente en UNODC (2008, p. 198).

      39 Documento de posición de los Estados Unidos, 9a reunión CND, sin fecha, FBNA/ACC170-74-5/Box122/File1230-1, 9a reunión de las Naciones

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