Diario de un adolescente precoz colombiano. SAMC
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Le dije a mi madre que iba a salir de fiesta y se enfadó tanto que no me quería dejar ir, pero como pude me posicioné y le dije que iba a salir sin su permiso. Llegó la hora en la que el Tieso pasó a por mí, me había arreglado y puesto mi ropa nueva y mi mamá quedó encantada, pues me decía que me veía muy lindo, mis hermanitas me decían que era el niño más lindo y me besaban, quise pasar a despedirme de mi amigo Julián, cuando me vio solo pudo decir que estaba muy bonito, como aceptando que era gay.
Cuando llegó el Tieso, desde dentro de su coche pudo verme cómo estaba vestido, me abrió la puerta y lo primero que me dijo fue: “Va la madre* que la riqueza embellece mucho, pero solo te falta el aroma y un celular”, sacando así un perfume de París Hilton, que me pareció que olía maravilloso y un celular Samsung, que era el de moda, que costaba más de 1.000.000 de pesos. Cuando me lo vio me dijo: “Ahora si estás completico”. No daba crédito a lo que estaba ocurriendo y me puse a llorar, porque al final no sabía cuál era su interés por mí.
Ligeramente me cogió la cara y me dijo que verme feliz era su propósito, que él sabía que era un culicagao*, pero que era muy diablo, porque los chicos hablaban mucho de mí y antes de que le conociera, él ya estaba interesado en mí y que no le importaba si le gustaba o si iba a haber algo sexual, solo con ver mi sonrisa era suficiente para él ser feliz y que iba a ser mi mejor amigo.
Ese día nos fuimos a la fiesta, era muy cerca de Sameco, concretamente en Mega, una zona industrial donde se encontraban las discotecas más prestigiosas de la ciudad. Cuando llegamos, nos bajamos y uno de sus escoltas se encargó de la camioneta, precisamente nos bajamos donde el exesposo de Aracelly trabajaba y vio que iba muy bien vestido y que estaba entrando a la fiesta más cara de esa noche.
Recuerdo que me dio mucha vergüenza verle, porque no sabía que iba a pensar de mí, seguro que se lo iba a contar a Aracelly y ella a mi padrino Hernando, formándose un chisme, pero al final quería vivir mi experiencia, así que ni le presté atención. Solo sé, que había muchísima gente, mujeres y hombres muy guapos, vi que la fiesta era en la montaña, por eso se llamaba “La Roca”, se presentaban el DJ Dirty South. Pude ver que había gente haciendo fila, pero nosotros no la hicimos y ni siquiera me pidieron la documentación.
Al llegar al palco, ya estaba el Rolo y Michín, me presentaron a otros amigos de ellos, en total en el palco éramos como veinte personas. Pude ver que el Tieso, el Rolo, Michín y otros, estaban tomando unas pastillas de colores y les pregunté que qué era, el Tieso me dijo que era éxtasis, pero que yo no podía tomar, porque nunca lo había probado y le dije: “Que si no lo probaba en ese momento, ¿cuándo iba a ser?”, así que cogió una, la partió en dos y una mitad me la dio a través de un beso, luego me dio de beber un Red Bull. El Rolo y Michín vieron la escena, se acercaron a nosotros y en plan broma nos dijeron: “Maricones”, el Tieso se puso a reír, pero yo me avergoncé.
Después de unos minutos, me sentía feliz, bailaba y sudaba mucho, el Tieso al otro extremo bailaba y se estaba besando con una chica que se llamaba Andrea Rincón, que era la modelo más popular en ese momento, yo sentí algo de celos, pero me sentía fantástico por el efecto del éxtasis. El Rolo y Michín, me ofrecían marihuana, cocaína, sabían que era mi primera vez y querían ver el efecto que causaba en mí.
La fiesta fue un éxito, pero el Tieso decidió irse antes con Andrea, me dijo que me quedara y que disfrutara de la fiesta, le hice caso, pero en cierto modo estaba con rabia, porque él me había invitado, disfruté de la fiesta junto al Rolo, Michín y los otros amigos que estaban con ellos.
Llegó el momento de irnos, el Rolo y Michín me avisaron de que me iba con ellos de remate*, iban a hacer una fiesta con DJ en su casa, que estarían varios amigos, yo no me enteraba mucho de lo que decían, porque estaba demasiado drogado, entonces me dejaba llevar y sobre todo confiaba en ellos.
Orgías, Orgías, Orgías
Era ya de día, me subí en el coche del Rolo, él me prestó unas gafas porque tenía una cara de embale* por las drogas y así disimulaba un poco, cuando llegamos a su casa empezaron a llegar más gentes y el DJ empezó de nuevo la fiesta, yo no paraba de bailar.
Entre el Rolo y Michín, me enseñaban a bailar, aprendía rápido porque les encantaba como bailaba y nos metíamos más y más drogas, así todo el día hasta que llegó la noche. Ya se habían ido casi todos, quedaban algunas chicas y otros amigos, todos nos sentamos en la sala de su casa viéndonos a la cara, pero hubo un momento en el que el Rolo sacó la polla y se la puso a chupar a una chica frente a todos y poco a poco, cada uno empezó a masturbarse allí mismo, pero yo de lo muy drogado que estaba, me daba vergüenza, pero me llamó y me puso a chupársela en compañía de la chica, así que se la chupamos los dos.
Estábamos todos desnudos en aquel salón y a pesar de que estaba drogado, podía sentir el morbo de ver que entre todos nos estábamos follando, he de decir que los hombres cogieron a las tres chicas y a mí, nos intercambiaron y nos follaron a su ritmo.
Hubo un momento que me puse de pie, porque no daba crédito que me estuvieran follando tantos tíos y sobre todo que yo me estaba follando a una de las chicas, no quise perder la oportunidad y me fui al lado del Rolo y Michín, porque era con los que tenía más confianza, pero nunca dejando de probar las otras pollas, ya que todos tenían buenas pollas, después de casi de dos horas follando, cuatro de los tíos se corrieron en mi culo, los otros y yo nos corrimos con las chicas, pues una de ellas estaba muy enganchada conmigo.
Después de la orgía me pidieron que me pusiera boca arriba, me abriera de piernas y que sacara la leche que habían dejado todos en mi culo, no sé por qué lo pidieron, pero les puso cachondos porque cuando vieron salir la leche, volvieron a follarme para meterme la leche de nuevo, era su juego y estaba dispuesto a seguir, pues todos me gustaban, pero las chicas se rayaron, porque vieron que estaban más enganchados conmigo. Se fueron a la piscina a fumar marihuana, mientras ellos y yo nos quedamos morboseando* en el salón.
No sabía bien qué me pasaba, estaba muy ligero y obedecía a todo lo que me pedían, el Rolo me dijo que era por los éxtasis que había tomado, que me ponían muy puta y que ese día me iban a dar polla hasta que me saliera la leche por las orejas. Me encantaba porque no me importaba nada y no ponía problema de chupar y que me follaran las veces que quisieran, hasta que de nuevo se corrieron, pero esta vez lo hicieron dentro de mi culo y en mi cara.
Pero después de casi cinco horas follando, me fui a la piscina donde estaban las chicas, me duché y me quedé con ellas fumando y hablando de que al final a los hombres les encantaba más follar un culo.
En cierto modo estaban algo disgustadas, pero me dio igual, a ellas también las habían follado, pero yo no tenía culpa de que ellos quisieran seguir morboseando* con mi culo. No todos los días se folla un culito de un ‘bebé’ de catorce añitos, cerradito y virgen.
Sobre las 11:00 de la noche, Michín me dijo, que nos íbamos al Km. 18, que había un remate* en la finca de un amigo y que teníamos que organizarnos para ir, nos arreglamos y nos fuimos a comer a la calle, para después irnos a la finca.
Al llegar a la finca pude ver que estaba el carro del Tieso y nada más verme, se vino a preguntarme, que qué tal lo había pasado en la fiesta, pero una de las chicas con las que habíamos follado, se sentó a nuestro lado y le soltó que todos ellos me habían follado toda la tarde y que yo estaba tan pepo* que me puse como una perra a tragar leche, no supe bien cómo actuar, pero el Tieso soltó una carcajada y le dijo a la chica que se fuera de su finca y llamó a todos los que habíamos llegado y les dijo que la chica chismoseaba contando